A estas alturas deciros quién es Lexar o a qué se dedica me parece del todo innecesario, pero si alguien quiere informarse un poco más sobre esta emrpesa aquí tenéis su página web: Lexar.

Hoy voy a hablaros de mi experiencia con uno de los productos de Lexar y de paso a daros algún consejillo sobre el uso de tarjetas o más concretamente la elección del tipo de tarjetas. Pero vayamos por partes, primero mi experiencia con la tarjeta Lexar Professional 1000x 64Gb.

El resumen: catastrófica.

La versión extendida para los que os gusten los detalles morbositos.

Compré esta tarjeta coincidiendo con la compra de mi última cámara, la Nikon D850, que con sus más de 45megapixels y los casi 100 megas por foto (en raw) hacía necesario invertir en una tarjeta de prestaciones profesionales. Recurrí a Amazón, nuestro proveedor habitual de todo tipo de productos, para ver qué ofrecía el mercado.  Las prestaciones de la tarjeta de 64Gb de Lexar me convencieron y con una relación calidad(aparente)-precio más que aceptable parecía una buena opción de compra y de paso testeaba tarjetas de una marca diferente pues siempre, desde que comencé en esto de la fotografía, he utilizado tarjetas de Sandisk y nunca me han dado ningún problema.

Retomando el hilo de lo sucedido. Dediqué varias horas a realizar fotografías para explicar en mi canal de twitch la técnica del focus stacking para macrofotografía y de paso ilustrar como se puede utilizar un fuelle y un objetivo de la era analógica para captar fotografías macro tan impactantes como esta.

FOTO MACRO MARGARITA

La cuestión es que tras 5 o 6 horas de trabajo y varios cientos de fotografías realizadas la pantalla de la cámara se fue a negro y no había forma de visualizar las imágenes. Probé a apagar y encender la cámara, extraer la tarjeta, limpiar la zona del lector de la cámara, los contactos de la tarjeta e incluso a poner la tarjeta en alguna de las otras dos cámaras. Todo absolutamente inútil. La tarjeta de Lexar había dejado de funcionar y mi única esperanza pasaba por poder recuperar algo del trabajo de esa mañana con el ordenador, cosa que también fue totalmente inútil.

El resultado fueron 6 horas de trabajo perdidas a las que hay que añadir las horas que pasé tratando inútilmente de recuperar el material.

¿Mi opinión personal sobre esta tarjeta?On una capacidad digna de mención y una velocidad de lectura/escritura nada desdeñable, todo parecía indicar que esta tarjeta Lexar Professional 1000x 64Gb podía ser una de las mejores compras del año. Nada más lejos de la realidad. Si bien es una tarjeta con prestaciones profesionales  su fiabilidad no aconseja utilizarla para trabajos serios. En mi caso perdí 6 horas de trabajo personal para mi propio canal de twitch, pero imaginad perder las fotos de una boda, un evento, etc. Las consecuencias podrían ser muy serias e incluso económicas.

Durante el tiempo que utilicé la tarjeta  funcionó perfectamente. Buenos tiempos de lectura/escritura y las fotografías que tomaba se quedaban allí guardadas. Puede parecer de perogrullo, pero resulta que eso es justo lo que tiene que hacer una tarjeta de memoria. Almacenar nuestras imágenes a una buena velocidad de escritura para permitirnos trabajar con archivos grandes de forma fluida y poder exprimir la velocidad de ráfaga de nuestra cámara o grabar vídeo 4k sin problemas. Si la tarjeta contase con una buena fiabilidad sería imposible no recomendarla, pero con una tasa de fallos y con unas valoraciones de 3 estrellas o menos en Amazon que llegan al 20% del global de opiniones no puedo decirnos más que esto: Evitad a toda costa trabajar con esta tarjeta pues 1 de cada 5 tarjetas (o 20 de cada 100) cuentan con comentarios negativos y en muchos casos pérdida de información definitiva. Una lotería a la que, al menos yo, prefiero no jugar.

Consejo del día.

Os dejo hoy un consejo que he dado muchas veces y que en esta ocasión me lo salté con las consecuencias que ya conocéis. Siempre es mejor 2 tarjetas de 32Gb que una de 64Gb y 4 de 16Gb que una de 64Gb. ¿Por qué? Sencillo: imaginad que una de las tarjetas decide inmolarse y dar un fallo crítico. Si trabajamos con una tarjeta de 64Gbm como fue mi caso, perderemos todo el trabajo realizado. Si trabajamos en cambio con 4 tarjetas de 16Gb y se repite el fallo catastrófico de una de ellas habremos perdido únicamente el 25% de nuestro trabajo, lo cual reduce bastante el dramatismo del fallo.

Así que ya sabéis, huid de tarjetas Lexar que no son de fiar y en la medida de lo posible usad tarjetas pequeñas en lugar de una grande.